Desde la repentina muerte de su padre en la infancia, Yonghu ha negado la existencia de Dios y ha decidido creer solo en sí mismo. Años después, al convertirse en campeón mundial de lucha, Yonghu descubre un día un estigma en la palma de su mano. Para deshacerse de este doloroso estigma, Yonghu visita al Padre Ahn. Durante un ritual de exorcismo, Yonghu se encuentra con el Padre Ahn y lo salva del peligro gracias a su estigma y sus habilidades de lucha. Yonghu, aunque sigue negando sus propias capacidades, gradualmente llega a conocer el poder del estigma, su vínculo con el Padre Ahn se profundiza poco a poco, y lo acompaña en los exorcismos. El mal absoluto, 'Ji Shin', finalmente mata a Minju, a quien el Padre Ahn y Yonghu habían exorcizado, y planea usar a más personas para matarlas. El Padre Ahn y Yonghu intentan acabar con Ji Shin, pero el Padre Ahn es atacado por Ji Shin y corre peligro de muerte. Yonghu finalmente acepta el poder divino que había rechazado y se enfrenta a Ji Shin...