Kwang Sik, el "pacificador del amor", que no se atreve a confesarle su amor a la mujer que le gusta y se esconde por el bien de la paz cuando aparece un rival. Hace 7 años, en la universidad, no pudo confesarle su amor, y todavía vive dirigiendo una tienda de fotografía, sin olvidar su amor infeliz por Yoon Kyung. Sin embargo, en la boda de su amigo Myung Chan, se reencuentra con Yoon Kyung. Ante ella, que todavía recuerda claramente su nombre y número de estudiante, Kwang Sik se siente completamente abrumado. Yoon Kyung solo le deja la enigmática frase: "Ven a verme cuando tengas ganas", antes de irse. El corazón de Kwang Sik vuelve a latir con fuerza. Kwang Tae, el hermano menor de Kwang Sik, 7 años menor que él, ha conocido 70 veces más mujeres. Es un "encantador mujeriego" con sus propias reglas: "No dormir más de doce veces con la misma mujer", "Guardar los verdaderos sentimientos en el bolsillo interior de la chaqueta cuando se está con una mujer", "No tocar a las mujeres conocidas". Es un liberal que mantiene su propio estilo libre en la vida y en el amor. Kwang Tae, lleno de deseos por las mujeres esbeltas, participa en un maratón y queda fascinado por el sexy cuerpo de Kyung Jae. Pocos días después, la vuelve a encontrar por casualidad. Kwang Tae, sin querer perder esta segunda oportunidad que le ha dado el destino, inicia una relación apasionada y genial con ella. ¿Esta vez, sus sentimientos por ella estarán seguros en su "bolsillo interior de la chaqueta"? Yoon Kyung finalmente viene a ver a Kwang Sik. Pero Kwang Sik sigue siendo frustrante e incapaz de expresar lo que realmente siente. Además, Il Woong, su asistente y amigo de Kwang Tae, lanza una mirada inusual a Yoon Kyung… Kwang Sik se enfrenta una vez más al peligro de convertirse en un "pacificador". Mientras tanto, Kwang Tae sufre cada vez más la presión de tener que romper con Kyung Jae antes del duodécimo encuentro. ¿Pero qué pasa? Es Kyung Jae quien le dice a Kwang Tae que rompan primero. Debería estar feliz, pero a diferencia de lo habitual, su corazón empieza a agitarse desde arriba, no desde debajo del ombligo…