En un vecindario tranquilo, una serie de asesinatos idénticos ocurre uno tras otro. Las víctimas son todas mujeres, encontradas atadas de las manos y colgadas en forma de cruz. Mientras tanto, 'Kyung Joo', aspirante a novelista, comete un homicidio accidentalmente tras una disputa con su casero que le exigía el alquiler. Para encubrirlo, imita al asesino en serie y se deshace del cuerpo. A medida que la investigación del caso se estanca y ocurre otro asesinato, los ciudadanos sienten ansiedad y terror, y la policía concluye que este caso también es obra del mismo criminal. Sin embargo, solo 'Jae Shin', el jefe de la brigada de crímenes violentos, intuye que el último caso es obra de un imitador. Y 'Hyo Yi', el asesino en serie, al enterarse de que alguien está imitando su método de asesinato, comienza a rastrearlo…