Un día, Soo-in (Son Ye-jin) y Kyung-hee (Lee Eun-ju) irrumpen en la cámara de Ji-hwan (Cha Tae-hyun). Las dos, parecidas pero diferentes, son amigas inseparables. Ji-hwan se enamora de Soo-in a primera vista y se atreve a confesar sus sentimientos, pero es cortésmente rechazado. Sin embargo, Ji-hwan no puede renunciar a la conexión con ellas y les propone ser amigos. A partir de ese incidente, los tres se convierten en amigos, más frescos y hermosos que su veintena. Como amigos insustituibles, Ji-hwan, Kyung-hee y Soo-in pasan los mejores días de sus vidas. Pero, de repente, comienzan a surgir sentimientos extraños en el lugar donde debería haber amistad. A medida que las sutiles emociones se entrometen entre ellos, los tres se sienten confusos entre el amor y la amistad. Los sentimientos confusos crean una distancia que ni siquiera ellos mismos notan, y finalmente, Kyung-hee y Soo-in desaparecen, dejando solo las palabras: "Ji-hwan simplemente nos hace sentir incómodos". Soo-in y Kyung-hee se fueron sin dejar datos de contacto ni dirección, sin dejar rastro alguno. Ji-hwan sufre, incapaz de aceptar fácilmente el hecho de que se hayan ido. Cinco años después, Ji-hwan, que intenta olvidarlas, recibe una foto sin remitente. Aunque no hay remitente, Ji-hwan siente a Kyung-hee y Soo-in en la foto. Ji-hwan se embarca en la búsqueda de ellas con una larga expectación. A partir de aquí, la historia de su brillante amistad y su amor frustrado comienza de nuevo.