Tae-sik, un ex agente especial, vive recluido y dirige una casa de empeños tras perder a su esposa en un trágico accidente, dándose por vencido con el mundo. Las únicas personas que lo visitan son los clientes que dejan objetos en la casa de empeños y la niña vecina, So-mi. A medida que pasa más tiempo con So-mi, una niña abandonada por el mundo, Tae-sik y So-mi se abren el uno al otro y se hacen amigos. Entonces, un día, la madre de So-mi se ve envuelta en una organización criminal, y So-mi es secuestrada ante los ojos de Tae-sik...