A principios del siglo XX, existieron artistas que florecieron espectacularmente, dominando el mundo de la cultura y las artes como las "flores de la modernidad", para luego desaparecer silenciosamente. Eran llamadas Haeohwa (flores que entienden el lenguaje), o Kisaeng. No solo poseían belleza exterior, sino que también eran élites culturales con habilidades de actuación, danza, interpretación de instrumentos y un profundo conocimiento del arte. Fueron pioneras que perpetuaron la tradición mientras adoptaban nuevas influencias. Su habilidad era tan destacada que se decía: "Una bailarina como Choi Seung-hee viajó hasta Gunsan para aprender a bailar". Sin embargo, sus vidas tuvieron que ser ocultadas. Fueron relegadas a las sombras por miradas distorsionadas, y el mundo indiferente las olvidó. Incluso al estar a punto de ser designadas patrimonio cultural, su pasado como kisaeng era solo una etiqueta que querían ocultar. ¿Por qué el mundo las obligó a esconderse? ¡Su historia, que nunca debemos olvidar y que desconocíamos, comienza ahora!