Han-gyu es despedido del Servicio Nacional de Inteligencia por asumir la responsabilidad de un operativo fallido, y Ji-won, un espía norcoreano, es marcado como traidor y abandonado por el Norte. Seis años después, los dos se encuentran por casualidad, ocultan sus identidades y se unen para alcanzar sus respectivos objetivos. Sin embargo, con el tiempo, comienzan a comprenderse como amigos y como hombres. Entonces, un día, Ji-won recibe una orden del Norte, como aquel día fatídico de hace seis años, y Han-gyu y Ji-won deberán tomar una decisión final que comprometerá sus vidas.