En un callejón donde no esperarías encontrar una cafetería, hay una, y la gente está sentada en varios lugares dentro, conversando. Afuera, los brotes de varios tipos de verduras plantadas por la señora del supermercado de enfrente crecen en tinas de goma. Las personas sentadas en diferentes mesas terminan mezclándose y familiarizándose entre sí con el tiempo. Una mujer los observa y anota sus pensamientos. No abandonan la cafetería hasta que cae la noche.