El predicador Ki-seop se infiltra en una iglesia destruida como empleado para ayudar a su ídolo, su hermano mayor Yo-seop. Ki-seop, quien había negado las innumerables sospechas que rodeaban a Yo-seop, se enfrenta gradualmente a la verdad del caso... En un mundo aparentemente indestructible, Ki-seop se enfrenta a nuestros pecados, y su ferviente oración comienza.