Todos los medios de comunicación de Corea del Sur se autodenominan periódicos de opinión. Sin embargo, convierten las noticias falsas en hechos consumados y conspiran para un aumento incesante de los precios de la vivienda con el fin de garantizar la supervivencia y la seguridad de las empresas mediáticas. A veces, empuñan su pluma como un cuarto poder para eliminar a sus rivales políticos. Ante la mentira más segura y el poder más fuerte de los medios, la vida de un hombre que fue presidente desapareció, y las mentiras en beneficio del 'Samsung', un capital colosal que nadie puede criticar, se repiten sin cesar. ¿Cuál es la realidad de los medios conservadores que se apoderan del 'pensamiento' de la sociedad surcoreana, y cuál es la solución inteligente para avanzar más allá de ese 'pensamiento'?