Comenzando con un zoom en el paralelo 38 que atraviesa el corazón de Corea, una pequeña nación en un globo terráqueo gigantesco, esta es la película oficial de los Juegos Olímpicos de Seúl de 1988, completada con la dirección de Im Kwon-taek y el guion (narración) de Kim Yong-ok (Do-ol). La primera parte de este enorme proyecto, en el que se invirtió toda la capacidad de la industria cinematográfica de Chungmuro de la época, se dedica a yuxtaponer las ruinas de la Guerra de Corea con el paisaje de Seúl durante los Juegos Olímpicos, mostrando el 'Milagro del río Han'. Si bien los logros sobrehumanos y los momentos conmovedores de los atletas de diversas naciones dentro y fuera del estadio son también dignos de ver, lo más destacado de esta obra es la profunda resonancia de la narración escrita por Kim Yong-ok (Do-ol). La narración, que reflexiona sobre la coexistencia y la prosperidad de la humanidad a través de una celebración de la paz en una nación dividida, nos hace darnos cuenta de que esta película es más que un simple registro de un evento nacional; es una reflexión sobre las tareas inacabadas de nuestra historia moderna, que siguen siendo válidas en la península de Corea en 2018. [3er Festival de Cine Musical de Chungmuro]