Tae-seok, en su juventud, viaja de un lugar a otro con su amigo de la infancia Deok-su, trabajando como herrero para formar una familia. En casa, tiene una esposa amable y un hijo pequeño, Young-sik, y vive tiempos felices. Un día, al ver a Deok-su preocupado por falta de dinero, Tae-seok le presta dinero hipotecando la escritura de su casa. Sin embargo, ese dinero se convierte en una deuda de juego, y Tae-seok termina en la cárcel tras herir a alguien al intentar recuperar el dinero.