Dong-ha, jefe de familia de cuarenta y tantos años, es un actor de cine que vive de la gloria pasada, incapaz de producir una obra destacada en mucho tiempo. Un día, Dong-ha recibe una llamada telefónica que desencadena una pequeña brisa que lo perturba. Gracias a ello, despierta sentimientos de emoción que había olvidado y se dedica a construir su propio pequeño mundo. Sin embargo, pronto se da cuenta de que la realidad que se enfrenta a esta emoción no puede ser transigida amablemente, y sufre por ello… Es entonces cuando recibe una oferta para actuar en una película, por primera vez en mucho tiempo.