Jang Ok-ran (Nam Jeong-im), una dama de la corte, llama la atención del príncipe heredero (Shin Seong-il) al deambular por el palacio. Tras convertirse en el rey Sukjong, este no puede olvidar a su primer amor, Ok-ran. Tras la muerte de la reina Kim, la virtuosa reina Inhyeon (Tae Hyeon-sil) asume el cargo. Al no tener descendencia, hace llamar a Ok-ran tras ocho años de exilio. Ok-ran da a luz a un hijo y es nombrada Hui-bin. Sin embargo, el poder de su familia la vuelve arrogante y conspira contra la reina, logrando su destitución. Al descubrir que el pueblo le ha dado la espalda y que la Hui-bin intentó asesinar a la reina Inhyeon, el rey Sukjong la destituye y restituye a la reina. A pesar de esto, la Hui-bin continúa con sus intrigas, deteriorando la salud de la reina. Finalmente, el clan Jang es ejecutado y Jang Hui-bin es condenada a morir por veneno.