Man-seop, un taxista que enviudó y cría solo a su hija de 11 años, lleva una vida difícil. Un día, al escuchar que le darán 100.000 wones, una suma considerable, si lleva a un cliente extranjero a Gwangju y regresa antes del toque de queda, lo que le permitiría pagar el alquiler atrasado, se embarca en el viaje con el periodista alemán Peter, sin saber la razón. Peter es un reportero de la radiodifusión pública alemana que, tras oír en Japón que "la situación en Gwangju es inusual", se dirige a Gwangju. Man-seop, decidido a cobrar el taxi, logra atravesar los controles con ingenio y finalmente llega a Gwangju. A pesar de las advertencias de Man-seop, que le dice que es peligroso y que debería regresar a Seúl, Peter comienza a filmar con la ayuda del estudiante Jae-sik y del conductor Hwang...