El 29 de abril de 2014, los trabajadores de Saengtak iniciaron una huelga para exigir la garantía de sus derechos laborales y la mejora del entorno para alimentos seguros. Los trabajadores tomaron cámaras para documentar su lucha y gritaron sus historias en las calles, pero la ley, el capital, la indiferencia de la gente y el rechazo de sus familias ahogaron sus gritos. A pesar de todo, los trabajadores salieron nuevamente a las calles.