Hyeon-wook, un asesino implacable, pierde la memoria tras resbalar con una pastilla de jabón en un baño público al que acudió por casualidad después de un trabajo. Jae-seong, un actor sin nombre que ha decidido morir al no tener popularidad ni ganas de vivir, ve a Hyeon-wook en el mismo baño público mientras está allí para arreglar sus asuntos. Intercambia las llaves de sus casilleros y huye. Posteriormente, Hyeon-wook, creyendo ser Jae-seong, se esfuerza por triunfar como actor...