Shi Won y Ha Ru abandonan sigilosamente una mesa donde se les unieron hombres que no les agradaban. Temiendo ser perseguidas, suben rápidamente a un taxi. El taxista parece extraño y sospechoso. Durante el trayecto, un olor inusual a incienso se propaga, haciendo que Ha Ru y Shi Won pierdan el conocimiento. Al despertar, se encuentran en un almacén de contenedores destartalado. El taxista las observa con una sonrisa siniestra.