Lee Jong-bae y Moon Do-seok son compañeros de celda. Tras su liberación, planean un atraco a un banco dirigido a clientes bancarios con un rifle de asalto sin culata. Su primer atraco es un éxito. Do-seok, que cometió un asesinato en el primer acto, se siente atormentado por ello. Sin embargo, Jong-bae insiste en llevar a cabo un segundo y tercer atraco, cada uno resultando en víctimas. La Sra. Hwang, esposa de Jong-bae, se da cuenta de que su marido es el autor de los violentos crímenes que copan los titulares. Le aconseja que se entregue, o incluso le ruega que se suicide, pero Jong-bae desestima sus consejos. Durante la preparación del tercer atraco, ocurre un incidente imprevisto que revela su identidad y los obliga a huir. Jong-bae y Do-seok actúan por separado para encontrar a sus familias. Juzgando el verdadero valor de su culpabilidad, disparan a sus familias antes de seguirles hacia la muerte, poniendo fin así a sus vidas.