A finales de la era de la ocupación japonesa, Jeom-rye, hija de un granjero pobre, da a luz a un niño para el policía japonés Yamada. Sin embargo, tras la liberación, Yamada y su hijo huyen. Jeom-rye se casa entonces con su antiguo amante Park Hang-gu, da a luz a una hija, Se-yeon, y vive feliz. Pero con el estallido de la Guerra de Corea, Hang-gu, que tenía inclinaciones izquierdistas, es asesinado por resistirse a las falsedades del Partido Comunista. Tras perder su sustento durante la guerra, Jeom-rye conoce por casualidad a un capitán estadounidense llamado Flandas y da a luz a un niño mestizo. Da al niño en adopción al capitán Flandas cuando este regresa a su país. Actualmente, Jeom-rye vive y dirige una granja con Se-yeon, ya adulta. El hijo de Yamada y Flandas II, convertidos en soldados estadounidenses, vienen a visitarla. Jeom-rye acepta el pasado y el presente de forma positiva y se comporta con prudencia. Mientras Se-yeon se encuentra con Flandas II, Jeom-rye estalla en ira y grita en el patio de Imjingak, en la línea del armisticio, contra los comunistas que mataron a su marido y aún sueñan con provocar la guerra.