Lee Jae-hyun (Ryu Deok-hwan), un hombre como poseído, vivía una vida difícil con la esperanza de que su hermana, en coma, despertara algún día. Sin embargo, tras la muerte de su hermana, pierde toda voluntad de vivir y comienza a vagar. Cuando comienza una nueva vida con la ayuda de su compañero universitario Gu Seong-woo (Kim Young-jae), conoce a Su-jeong (Kwak Ji-min), una atractiva estudiante de secundaria. Jae-hyun descubre que Su-jeong tiene la habilidad especial de compartir y robar todas las sensaciones, pensamientos e imágenes, incluso el tacto, de la mente de otras personas. Intuye que una conspiración mayor, oculta en sus habilidades, lo está ahogando gradualmente...