Min-wook, disfrazado de persona sin hogar, realiza una inspección secreta en el metro y es descubierto por la policía de la estación de Seúl. Sin embargo, logra poner en aprietos al oficial que trataba a los indigentes como basura. Es un presidente que goza del abrumador apoyo popular con su política "del pueblo, por el pueblo y para el pueblo", como demuestra su repentina acción de subir al metro para dialogar con los ciudadanos. Mientras tanto, Eun-soo es una maestra excéntrica pero con principios, que siempre se pone del lado de los estudiantes, lo que le causa fricciones con la escuela y despidos repetidos, ganándose la reputación de "problemática". En su primer día de trabajo, causa un gran revuelo en la escuela haciéndose pasar por una nueva estudiante y vistiendo el uniforme. Es entonces cuando aparece una formidable oponente para Eun-soo: Young-hee, una alumna problemática de su clase. Eun-soo no puede entender el comportamiento de Young-hee, como salir del aula en medio de la clase, y le ordena llamar a sus padres. Finalmente, Eun-soo marca el número que le dio Young-hee y descubre con sorpresa que el padre de la alumna no es otro que el Presidente. Posteriormente, Eun-soo se ve envuelta en situaciones embarazosas y audaces cuando se encuentra con el Presidente Min-wook, quien visita la escuela. Lo regaña en lugar de su hija e incluso le asigna tareas.