Samuel, el sacerdote de Israel, recibe una revelación de Jehová para ir a Belén y bendecir a David, el niño que Él ha elegido. David, el menor de ocho hermanos, es un niño inteligente y juguetón. Tras escuchar la profecía de Samuel de que se convertirá en rey, David se dirige a la corte del rey Saúl y participa en la batalla contra los filisteos, logrando la hazaña de derribar al gigante Goliat.