“La Mentira Brillante” no es un drama que concluya en torno a un evento específico. No hay eventos dramáticos ni apariciones de personajes impactantes. Mientras sigues tranquilamente el viaje, que parece una mentira, de los tres personajes, la película termina sin que te des cuenta. La imagen de un astronauta preparándose para un viaje de negocios al espacio no es la imagen llena de patetismo que hemos visto hasta ahora en la televisión o el cine. No es la imagen de un héroe que carga valientemente hacia el cielo nocturno con un sentido de misión global, sino simplemente la de un profesional común que se puede encontrar fácilmente en el entorno. Solo la etiqueta con el nombre “Compañía de Gestión Espacial” en su traje de trabajo permite confirmar que es un viajero espacial. Trabaja, se tumba, mira al espejo, pasea bebiendo café. Luego, se pone su grueso traje espacial y se dirige a su destino.