A finales de año, con el rumor de que el fin del mundo se acerca, Sang-seok decide rodar una película con un amigo con la firme intención de "dejar algo antes de morir". El sueño de caminar por la alfombra roja de un festival de cine dura poco, ya que la actriz y el director de fotografía, al percibir el ambiente caótico del rodaje, desaparecen repentinamente. Desde ese día, Sang-seok comienza a escribir su propia historia, sin saber si es un testamento o un guion, y decide pasar sus últimos días junto a Lee-hwa, una mujer misteriosa con la que se cruza constantemente por casualidad.