Mak-ee, la nuera mayor, tras perder a sus dos hijos por sarampión y un tifón, acoge a Chun-hee, la nuera menor, en casa para continuar la línea familiar. Aunque el marido se marchó hace mucho tiempo, ambas mujeres mantuvieron una relación ambigua, como de madre e hija, de hermanas o de amigas, viviendo juntas durante 46 años. Es el vínculo especial de dos ancianas tenaces y resistentes. Ahora, como las únicas personas que se acompañarán en sus últimos momentos, continúan la más bella de las travesías juntas en el mundo…