Mientras su hijo y su nuera están en Estados Unidos, el anciano Deok-gu se hace amigo de la anciana Bok-rye en un asilo. Mientras tanto, el anciano Won, también residente del asilo, también se siente atraído por Bok-rye. Cuando el hijo y la nuera, que habían anunciado su regreso, deciden permanecer en Estados Unidos, Deok-gu no puede soportar su decepción. Agobiado por la soledad, Deok-gu se casa con Bok-rye, lo que provoca que el anciano Won sienta celos hasta el punto de negarse a comer y caer enfermo. Un día, Deok-gu sufre un derrame cerebral y Bok-rye lo cuida vendiendo pupas de gusano de seda. El hijo quiere llevar a Deok-gu a un hospital en Estados Unidos, pero el anciano insiste en quedarse con Bok-rye. Mientras tanto, el anciano Won, que había dejado de comer, está en su lecho de muerte y, al cerrar los ojos, maldice a Deok-gu por hacer sufrir a Bok-rye. Al oír esto, Deok-gu se conmociona, se cae y muere.