Un día de junio de 1950, en la isla Eollukseom del Mar del Este, una compañía del ejército regular norcoreano llega para apoderarse de la isla, un punto estratégico militar. Los habitantes de la isla inician una resistencia desesperada. Pescadores, agricultores, un pastor, un monje, un maestro, un adivino, todos unen sus fuerzas y continúan la lucha. Al cuadragésimo séptimo día de la incursión del ejército popular, los habitantes, enfurecidos por la brutal masacre, arrasan las posiciones del ejército popular. En este proceso, la mitad de los habitantes de la isla mueren, y los residentes que aniquilaron al ejército norcoreano, al ver los buques de guerra aliados que avanzan en el Mar del Este, agitan la bandera Taegeuk y cantan el himno nacional.