Dalho, que parece débil e indeciso, vive en una soledad extrema, desconectado de la realidad. Su obsesión por las mujeres es su lucha por escapar del sentimiento de alienación, y sus maneras de amar, rígidas, simples y francas, siempre terminan en fracaso, lo que hace que sea criticado por su entorno como un mujeriego inmaduro. Su torpe amor por Seonhee. Es abandonado por Eunkyung, quien lo descarta como un joven sin futuro, y rechazado por Mina y Kyungja por su esteticismo no convencional y su persistente búsqueda de la justicia. Sin embargo, Dalho desafía incesantemente la cumbre de la pureza y, finalmente, la mujer que ama, Eunkyung, regresa.