Finalizada la política de aislamiento del Príncipe Heredero Daewongun, el panorama político se divide en facciones pro-chinas, pro-japonesas y pro-rusas, desatando luchas partidistas. En ese momento, otras naciones envían maestros de artes marciales con el objetivo de monopolizar Joseon. Por esta época, Kim In-bo, el director del dojo Cheongsim, lamenta la situación política, cierra el dojo y le pide a su hijo, Chi-do, que siga al Maestro Haedong y conozca al Maestro supremo de Taekwondo, el Maestro Un-yong, para aprender la esencia del Taekwondo. Chi-do, que parte con el Maestro Haedong, finalmente conoce al Maestro Un-yong tras muchas vicisitudes y aprende que el nivel más alto del Taekwondo reside en la danza coreana, convirtiéndose así en un maestro de Taekwondo invencible. En ese momento, el Maestro Haedong aparece repentinamente y le pide a Chi-do que se enfrente a Hashimoto, el líder de los espías japoneses y el maestro de mayor rango del Karate japonés. (Im Jae-won)