Kim Dong-soo intenta escapar con un registro que contiene la lista de compatriotas que apoyan la financiación de la independencia, pero es atacado por sorpresa por Saburo, un japonés. Saburo le arrebata el registro a Dong-soo y comete el acto cruel de cortarle tres dedos al hijo de Dong-soo, Eun-beom. Más tarde, Eun-beom, ya adulto, perfecciona las artes marciales auténticas con la ayuda del maestro Baek-un, crea nuevas técnicas de combate y se convierte en un experto formidable. Eun-beom desciende de la montaña para encontrar al enemigo de su patria y de su padre, y lo persigue a través de todo tipo de pruebas para castigarlo. Finalmente, Eun-beom se encuentra con su archienemigo y lo castiga con sus propias artes marciales.