Wolseon, una cortesana decadente, lamenta su destino de ser rechazada toda su vida debido a su fealdad. Por ello, decide casar a su única hija, Sonyeo, poseedora de belleza y talento, con un hombre rico. Para conocer el destino de Sonyeo, Wolseon acude a una chamana, quien le dice que su hija tiene un destino muy fuerte y que enviudaría prematuramente si no se casa con un hombre compatible. Wolseon piensa que Heo Chambong, un hombre rico y hábil con las mujeres, aunque algo mayor, podrá controlar el fuerte destino de Sonyeo con su vigor. Mientras tanto, Sam-bo, un sirviente que realiza trabajos varios, es un joven soltero de carácter honesto y sencillo. Está secretamente enamorado de Sonyeo, pero solo sufre contratiempos, como el allanamiento de su habitación lateral, donde es golpeado con un palo. Sin embargo, finalmente, Sam-bo y Sonyeo logran consumar su amor gracias a una compatibilidad predestinada.