Mi-hye, heredera de un conglomerado, visita nuevamente la isla de Jeju, lugar de su luna de miel, junto a su esposo Jin-seop. Pasan un tiempo agradable bajo la guía del guía Sang-geun, y Mi-hye conoce a Yu-ra en una discoteca y la invita a unirse a su viaje. Sin embargo, Yu-ra tiene una relación ilícita con Jin-seop, codicia la fortuna de Mi-hye y se acercó a ella intencionalmente tramando un plan. Sang-geun, testigo casual del encuentro entre Yu-ra y Jin-seop, intuye la conspiración. Yu-ra y Jin-seop atraen a Mi-hye a un acantilado con el pretexto de tomar fotografías, y Jin-seop la arroja al vacío mientras la abraza. La investigación policial concluye que Mi-hye se ahogó porque no sabía nadar, pero en realidad fue rescatada por Jong-geun y se hospeda en su casa. Mi-hye, decidida a vengarse, ignora a Jong-geun, quien quiere llamar a la policía, y los atrae a ambos al acantilado desde donde cayó, fingiendo un accidente automovilístico para matarlos antes de irse.