Durante la era de la ocupación japonesa, Im Hwa-soo (Jo Hyung-ki), que trabajaba como chico de los recados en un teatro propiedad de un japonés, jura comprar el teatro después de ser insultado por el dueño. Con la ayuda del acaudalado Son Jong-rok (Kim Ki-joo), quien observó a Im Hwa-soo al crecer, Im Hwa-soo funda una compañía de teatro musical y finalmente logra adquirir el teatro gracias al éxito de la compañía. Bajo el patrocinio de Lee Jung-jae (Lee Kang-jo), Im Hwa-soo se adentra en el negocio cinematográfico, se hace con el control de la industria del cine y utiliza a las actrices como arma para acercarse al poder.