Park Deok-jun, un anciano que vive solo, no puede dormir cada noche, atormentado por los recuerdos del pasado. Para él, que se gana la vida realizando torturas por encargo en un baño público cerrado a través de un intermediario llamado Kang Il-hyun, no es fácil tener fe y rezar. La Sra. Kwon, su única confidente, lo invita a una reunión de testimonios y le entrega un boletín semanal. Park Deok-jun se queda asombrado al verlo. El protagonista del testimonio no es otro que Lim Gwang-han, el superior de Park Deok-jun cuando este era un policía torturador en los años 80. Tras reencontrarse con Lim Gwang-han, Park Deok-jun rememora la tragedia del pasado y cae en la desesperación. Es entonces cuando ocurre un suceso inesperado, y Park Deok-jun reanuda un diálogo para descubrir la verdad.