Lim Jeong-hwan (interpretado por Choi Seong-guk), el heredero de 'Myeongshin Transportation', el imperio de taxis más grande de Corea. Después de conquistar todas las discotecas del país y adornarse con marcas de lujo de todo el mundo, se ve asaltado por una crisis inesperada: su madre, la presidenta de Myeongshin Transportation, que haría llorar al propio presidente del grupo Shinhwa, le da un ultimátum: '¡A partir de mañana, conducirás un taxi para ganar dinero!' Debe devolver en un mes todo el dinero que ha malgastado y el que ha robado de la caja de la empresa. Jeong-hwan, que nunca ha trabajado, toma el volante a regañadientes, pero su pereza, su absentismo y su negativa a aceptar pasajeros le llevan a utilizar su taxi como garantía para contraer préstamos usurarios, lo que le causa aún más problemas. Es entonces cuando conoce a su primera cliente, Eun-ji (interpretada por Lee Young-eun), que desaparece en un hospital sin pagar el taxi. Jeong-hwan la encuentra y acepta un anillo como garantía del precio del taxi, pero lo pierde. Más tarde, Eun-ji, que viene a pagar el taxi, acosa a Jeong-hwan con la excusa de compensar el anillo. Mientras tanto, el lado casanova reprimido de Jeong-hwan resurge...