Poco después de la liberación el 15 de agosto, Oh Yun-gun se entera por casualidad, a través de Choi Sang-bae, de que existe una gran cantidad de lingotes de oro escondidos por soldados japoneses derrotados. Con la codicia de apoderarse de ese oro, asesina a muchos de sus camaradas. Finalmente, la Bella Sin Cabeza entre sus fantasmas aparece y se venga de él.