Una habitación en un patio trasero tranquilo está empapada de sangre, y su dueño, Min Su-hyun, ha desaparecido sin dejar rastro. Su padre ofrece una gran recompensa para encontrar a su hijo. Yeong-dal, un inspector de policía ansioso por ascender, está obsesionado con encontrar a Min Su-hyun. Mientras tanto, Kwang-su, un estudiante de medicina, descubre que el cadáver que recogió al azar para una disección resulta ser Min Su-hyun. Al estar en peligro de ser acusado de asesinato, visita a Jin-ho, un detective privado, para encargarle el caso. Atraído por la cuantiosa recompensa, Jin-ho decide aceptar el caso, tomando a Kwang-su, quien posee excelentes conocimientos médicos, como su asistente.