Kim Young-ha, presidente de Sin-dal Industries, se muda a una villa con Jung-im tras un encuentro fortuito. Young-ha viola a Jung-im, quien le exige una compensación. Young-ha la mata y entierra su cuerpo clandestinamente. Posteriormente, aparece el fantasma de Jung-im. Young-ha va a revisar la tumba de Jung-im, pero el cadáver ha desaparecido, quedando solo un maniquí. Young-ha se da cuenta de que es un complot del viejo guardián Kwak y lo persigue. Young-ha descubre que este extraño suceso fue la venganza de Jung-im por un rencor de hace 15 años. Young-ha intenta matar a todos, pero resbala y cae en un pozo, donde muere.