En 2009, un grupo de obstetras coreanos denunció a sus colegas y hospitales que realizaban abortos quirúrgicos, lo que provocó un alboroto en la sociedad. Esto llevó a diversas organizaciones, como grupos religiosos y cívicos, a emitir declaraciones sobre este tema, y los medios de comunicación no perdieron la oportunidad de informar casi a diario. Pocos años después, un grupo de mujeres se para frente a la cámara, sosteniendo un póster en línea que decía “Quiero Escuchar Tu Voz”. A medida que las experiencias de las mujeres, que hasta entonces habían estado ocultas tras los argumentos, se revelan poco a poco, la historia nos lleva de vuelta al pasado.