Un maestro de artes marciales, sin hogar y sin trabajo, pasa sus días solo en un centro de artes marciales. Busca trabajo, pero es difícil encontrarlo, ya que ahora tiene finales de los 30. Cuanto más acepta su realidad, más se siente derrotado. Cuando su soledad se vuelve insoportable, recuerda los días que pasó con su madre cuando era más joven. Esos buenos momentos son un viaje por el recuerdo, y a través de ello, encuentra la paz mental. Pero la realidad es lo que es; no cambia.