Jun-oh, que pinta retratos en un parque, sufre de dolores de cabeza inexplicables. Su novia Jenny le da pastillas y le anima a seguir tomándolas. Sin embargo, los dolores de cabeza de Jun-oh empeoran y, junto con alucinaciones auditivas, comienza a manifestar gradualmente poderes sobrenaturales incomprensibles ocultos. Mientras tanto, los detectives Ki-soo y Seong-min recogen las huellas dactilares de Jun-oh en escenas de asesinatos en serie y comienzan a perseguirlo. Jun-oh intuye instintivamente que las alucinaciones que escucha están relacionadas con los asesinatos en serie y se embarca en una búsqueda de la verdad para proteger su destino.