El viento del desarrollo sopla sobre la isla de Gulup, en el distrito de Ongjin, Incheon, apodada la 'perla del mar del Oeste'. El fotógrafo Kim Jung-man y los miembros de la 'Asociación de Artistas para la Protección de la Isla de Gulup' (en adelante, 'Gulsa-mo') rememoran sus pasadas actividades para proteger la isla. Tras visitar el museo Insel Hombroich en Alemania y la isla de Naoshima en Japón, consideradas alternativas para la isla de Gulup, Kim Jung-man reflexiona sobre la fusión de la naturaleza y el arte. Kim Jung-man entrega unas semillas confiadas por el pintor Im Ok-sang, miembro de 'Gulsa-mo', a Park Min-young, presidenta ejecutiva de 'Gulsa-mo'. Las semillas del pintor Im son un símbolo de conservación ecológica y esperanza. La presidenta Park distribuye las semillas a los miembros de 'Gulsa-mo' en la isla. Kim Won, representante de 'Gulsa-mo', mientras planta las semillas de esperanza transmitidas por Im Ok-sang, Kim Jung-man y Park Min-young en la isla de Gulup, alberga la esperanza de que esta isla permanezca intacta, contemplando el mar frente a la isla de Gulup.