Chunghae (Jo Jae-hyun), un joven surcoreano, y Hongsan (Jang Dong-jik), un joven norcoreano, residen en París por motivos diferentes. Chunghae, que vino a estudiar arte, vive actualmente vendiendo en secreto las obras de sus compañeros de taller. Hongsan, que escapó de las fuerzas especiales norcoreanas, está intentando desertar a la Legión Extranjera Francesa. Los dos, que viven como outsiders en un país extranjero, se conocen por casualidad. Chunghae, al darse cuenta de las excepcionales habilidades marciales de Hongsan, lo convence para ganar dinero haciendo espectáculos de artes marciales. Hongsan demostrará sus proezas rompiendo ladrillos en la plaza, mientras Chunghae recoge el dinero de los espectadores. Sin embargo, la mafia, que ha puesto sus ojos en las habilidades marciales de Hongsan, comienza a intervenir. Los dos se convierten en matones que ejercen la violencia por encargo de la mafia, y se adentran cada vez más en un mundo del que no pueden escapar. Mientras el destino los arrastra a un laberinto, Chunghae y Hongsan también experimentan sus respectivos amores...