Jang Su-ta, un actor que estaba filmando una película, golpea a su actor coprotagonista en una escena de acción por un arrebato de temperamento, poniendo la película en peligro de interrupción de la producción. Además, ningún actor se atreve a asumir el papel del coprotagonista de Su-ta, un actor de aspecto mafioso, lo que lo pone en una situación desesperada. Como último recurso, busca a Lee Kang-pae, el número dos de una organización criminal que conoció mientras firmaba autógrafos en un club, y le propone participar en la película. Kang-pae, que secretamente tenía el sueño de ser actor, se siente intrigado por la propuesta de Su-ta y acepta participar, pero impone una condición: que las escenas de acción sean peleas reales, no actuadas. Su-ta, que se jacta de que si no hubiera sido actor, habría tenido habilidades de lucha no inferiores a las de un mafioso, también acepta esta condición, y comienza el rodaje de la película, que se asemeja a una guerra feroz entre ambos...