Un día, una hermosa estudiante universitaria es asesinada. Su muerte hace que las personas que la rodeaban se den cuenta de la existencia de los demás. Un policía que vivía al lado y la espiaba, un prestamista cruel que se hacía pasar por su tío, un exnovio que no podía aceptar el fin de su relación y la acosaba, y un profesor universitario que engañaba a su esposa. Estas personas, que siempre habían vivido con una apariencia normal y educada, descubren la ira que albergaban en su interior tras el asesinato y comienzan a culparse mutuamente por la muerte. Los cuatro hombres, ocultos tras sus deseos egoístas y tratando de castigarse entre sí, revelan ahora su verdadera naturaleza maliciosa. Ante estos cuatro hombres que insisten en su propia pureza, aparece otra mujer. Para ella, el adulterio es más insoportable que el asesinato, y su orgullo herido la lleva a preguntar: "¿Nadie ha hecho nada malo?". En la cadena de ira creada por quienes se han erigido en jueces, el caso comienza a tomar un rumbo inesperado.