“El Mar de las Ballenas” del director Lee Jeong-jun es una obra que condensa el espíritu autoral persistente del “Hombre Delfín”, quien documentó meticulosamente la vida de los delfines mulares del sur de Jeju durante más de una década, junto con una profunda perspicacia hacia el ecosistema marino. La película se centra en hacernos reflexionar fundamentalmente sobre nuestra actitud hacia “el mar”, un espacio compartido por humanos y seres no humanos. La obra comienza con los rastros de la ballena gris desaparecida, y luego traslada su mirada a los delfines que residen actualmente en la costa de Jeju, explorando el vínculo ecológico que atraviesa el pasado y el presente. En particular, la pregunta “¿Son las personas primero o los delfines primero?”, que surgió en la escena del comité de revisión de energía eólica, es el tema central que la película plantea al público. Analiza de manera incisiva la realidad de un mar frío enfrentado a la lógica económica y de desarrollo, visualizando datos de medición de ruido submarino, tan dolorosos como el ruido de los aviones en la superficie, y la precaria imagen del joven delfín “Jong-dal”, cuya cola está enredada en una línea de pesca. El proceso de lucha para fabricar el equipo para rescatar a Jong-dal, así como la cosmovisión ampliada a través de interacciones con activistas, nos impulsan a abandonar el pensamiento antropocéntrico y a buscar alternativas prácticas para la “coexistencia”. La estética visual diversa y estable, utilizando drones y filmaciones submarinas, captura bien el ecosistema del mar de Jeju y la vida de los delfines. La escena de caza de calamares, donde escupen tinta negra y luchan por sus vidas después de un tifón, así como las imágenes de delfines con la mandíbula rota (“Teok-i”) y otros delfines heridos por artes de pesca que deambulan cerca de piscifactorías contaminadas, revelan la brutalidad de la supervivencia oculta detrás de la belleza estética. Esta es también la fuerza cinematográfica nacida de una profunda empatía por el sufrimiento de las ballenas, más allá de la mirada del observador.