Durante el reinado del rey Gwanghae, la princesa Jeongsook se ve envuelta en luchas políticas. De camino a su escondite, es atacada por asesinos y sufre un shock que la deja ciega. Bajo la protección de Chilseong, un plebeyo, la princesa se dirige a Hanyang. Chilseong, sin conocer su estatus, comienza a sentir compasión por ella. La princesa recupera la vista gracias a una técnica secreta de un monje y busca a Chilseong, pero este se esconde tras descubrir su identidad. Finalmente, el mundo cambia y la princesa es autorizada a regresar al palacio. Se niega a abrir los ojos hasta que vuelva a ver a Chilseong, pero él desaparece sin mostrarse nunca.