Young-gu siente que la excesiva protección de sus padres lo sofoca y desea vivir solo. Un día, se va de viaje con ellos. Al perder accidentalmente a sus padres durante el viaje, Young-gu encuentra su billetera y dinero en el equipaje de su padre. Deambula solo por la ciudad, viviendo una vida libre y sin control parental, pero finalmente se da cuenta de que las reprimendas de sus padres eran por su bien y regresa a su lado.