Tras su jubilación y una separación, 'Min Kyung', que ha perdido su lugar emocional, se muda a un pequeño pueblo rural y comienza a vivir tranquilamente tomando fotografías. Solía anteponer el paisaje a las personas y la distancia a las emociones. Un día, un anciano aparece en su cámara. Es 'Duk Gu', un veterano de la guerra de Vietnam que padece demencia. Desde que perdió a su nieta en un accidente de coche, sus recuerdos se desvanecen poco a poco. Cada mañana, se sienta frente a su casa y saluda a su nieta fallecida, a pesar de su demencia. Sin embargo, en el momento de tomar la foto, mira a la cámara con una mirada más clara que nadie. Lo que comenzó como una coincidencia se convierte gradualmente en el día a día de Min Kyung. Al conocer la historia de la familia de Duk Gu e intentar aferrarse a los recuerdos que se desvanecen de Duk Gu, este tiempo se convierte inevitablemente en un momento en el que Min Kyung sana sus propias heridas. Una persona que pierde la memoria y una persona que ha perdido el rumbo de su vida. Dos personas con heridas diferentes comienzan a comunicarse a través de la fotografía, a recuperar la sonrisa y a compartir poco a poco sus corazones. Y finalmente, Duk Gu entra en el corazón de Min Kyung y pronuncia una palabra que resuena con más brillo: «¡Kim~chi!» Al igual que esa foto, el tiempo de ambas personas vuelve a ser claro.